CLASE MAGISTRAL DE ALAIN SAILLY

Grupo curso Alain Octubre 2006


Tete, Miguelo, Alain y Jesús


Carlos y Alain


27 octubre 2006 – Voilà! Todo un 7º Dan de renombre internacional de nuevo entre nuestras cuatro paredes. Y yo me pregunto… ¿qué tendrá el “Kenkyu” que sienta tan bien a los grandes maestros? Y siempre que lo hago me vienen a la cabeza las mismas respuestas: por un lado, un director técnico, Sensei Jesús Fernández (5º Dan), que lleva 25 años currándoselo, entrenando a tope y moviéndose para estar con los mejores, y que desde hace algunos años nos tiene “mal acostumbrados” (con muchas comillas y que siga así) a cursos del más alto nivel sin salir de casa; y por otro lado, un ambiente formidable hecho de mucha gente distinta pero con las mismas ganas de entrenar, de aprender, de superarse. Y es que siempre ha sido así…

Y esta vez no ha sido distinto. El propio Alain nos reconocía que está encantado de entrenar con nosotros, que se respira un ambiente especial en el dojo y que se le hace fácil enseñar a personas con tanto interés por aprender. Y no me extraña… Un curso organizado, por motivos ajenos, con un par de semanas de antelación, y previo a un viaje nada más y nada menos que a Japón… y aún así, la clase llena hasta los topes, personas de todos los niveles entrenando lo mismo. Y lo bueno es que todos sacamos partido de una u otra forma, según las necesidades de cada uno.

El resumen es muy sencillo. Fue un curso muy interesante: gran variedad de técnicas, trabajo complementario al nuestro, ejercicio físico moderado pero divertido... En fin, justo lo que esperas de un seminario (que no tiene que ser igual que una clase). Una recarga extra de motivación, una prueba de que vamos por buen camino y una forma excepcional de ver cosas nuevas sin perder el norte. 3 en 1.

Como siempre, Alain Sailly se toma el tiempo que haga falta para las explicaciones y aunque maneja un inglés claro y más que suficiente, le sobran las palabras. Tiene una magia especial para comunicarse con gestos, onomatopeyas, bromas… Una magia que se llama dominio absoluto del cuerpo y que explota al máximo para hacerse entender. Pero lo mejor de todo es que, como todo buen maestro, no se queda en el plano físico sino que ahonda en la mejora del carácter, de la autoconfianza, de las relaciones sociales, y lo hace con una fe y una seguridad absolutamente convincentes, pero con una actitud desenfadada y abierta que transmite mucha paz. Esa es su filosofía de enseñanza, cercana, vinculante pero contundente, muy contundente. Y si no que le pregunten a más de uno (¿verdad, Nacho G.?), qué sensaciones se tiene cuando te toca hacer de uke con él.

Quiero acabar igual que empezaba, con agradecimientos. Primero de todo a Roberto de Juan Ausejo (Tete), Presidente de la World Kobudo en España, por hacerle, una vez más, un hueco en la agenda a Alain para que pueda entrenar con nosotros. Esperamos verte pronto de nuevo.

Y por último, gracias a todos los que participasteis por vuestra respuesta e interés. Estoy seguro de que lo supisteis apreciar, os divertisteis y os sorprendió. Ahora lo importante es el día a día, el entrenamiento en el dojo, el aprendizaje constante, sin el cuál estos cursos no tendrían ningún sentido. Ese entrenamiento es el que de verdad vale, unos días, placentero, otros, muy duro, pero que sea provechoso sólo depende de nosotros mismos y de nuestra actitud. ¡Vamos a sacarle partido! Oss!!